DE SEIS ALAS DE LUZ.-Para un vuelo de ausencias
* * *
Para emprender la soledad del vuelo
un instante de luz eternamente,
un ademan, una quietud urgente
en un deseo total de hacerte cielo,
una intención, un solitario anhelo
de ser del aire flecha permanente,
un tacto, una oración, calladamente,
ciñéndote, de azul, su eterno velo.
Tu caricia total de piedra herida
resume, alada, su canción de noria
como un perfil de luna adormecida.
Antesala de un beso sin historia
Eterna flor de piedra amanecida.
Centinela de luz, clarín de gloria.
* * *
Calmada en ti la brisa del paisaje,
a tu silencio sube, deseosa,
para llenar de trinos, rumorosa,
la sosegada luz de tu viaje.
¡Que paz para vivir, sin equipaje,
el tránsito al ayer por tu dichosa
senda de piedra, ¡Oh!, luna venturosa,
pájaro en paz, sin alma ni plumaje.
Desterrado al olvido cotidiano,
por tu eterno silencio me despido,
con un beso de ayer entre las manos,
al sosiego que encierra tu latido
y al silencio, que calla, cual lejano
eco sonoro de rumor y olvido.
* * *
Dentro de mí, tus horas, alma mía,
eterno vuelo, en brisas, de mi llanto,
alba de luz en flor, amargo canto,
solitario jardín de mi alegría.
En mis alas de sed, tu lejanía
pone vientos de luz al desencanto.
Siento, así, tu clamor, como ese tanto
crecer en mi la flor de tu agonía.
Llamo a tu soledad en cada esquina
de mi eterno silencio enamorado
y tu pozo de asombro me ilumina.
¡Que silencio de lluvias por el prado
de tu mirada oscura, que culmina
en un verso de adiós, crucificado!
* * *
¡Que delirio de viento de pradera
flota en tu soledad, amigo mío!
¡Que paloma, colmada de albedrío
por este corazón de sementera
Entre el vivo silencio de la espera
la tarde se te escapa por el río,
y hay un rumor de luna en hielo frío
donde enciende su flor la primavera.
Mira como florece la añoranza
en el jardín de todo lo que espero,
sin flores que se den a la tardanza.
A las horas del alma te requiero
y en el verde clamor de la esperanza
tener tu corazón por compañero.
* * *
A caballo del trino y el lamento,
con el alma clavada en la garganta,
un pájaro callado se levanta
deshojando las calles de mi aliento.
Muda va la canción por lo que siento,
La luna, en su callar, me desencanta
y en la voz del silencio el alma canta
un camino de ausencias en el viento.
Voy escalando flores por el prado
de mi jardín de soledad callada
al clamor de un silencio enamorado.
Mi canción es un alba deshojada
cuya ausencia de amor ha iluminado
un pájaro de luz en la alborada.
* * *
Hay palomas de amor en el paisaje
rumoroso y fugaz de tu mirada
y un corazón de ausencia enamorada
pone versos del alma en tu equipaje.
Trinos de soledad en el mensaje
que grita el corazón de tu llamada,
como un adiós de luna, en la callada
certidumbre del ultimo viaje.
Un silencio de pájaros te llama,
por este otoño, en flor, de mi albedrío,
en el alba de un aire que te aclama.
¡Que pájaro de amor cuando sonrío
el silencio de niebla que derrama
tu mirada en las aguas de mi río!



