CADA PARED DE ESTE MOMENTO TUYO
Cada pared de este momento tuyo
en que evoco la cresta de plata
de tu ausente y constante venida,
¡Oh! mar lleno de mi alma,
se endulza, golpeada por tu imagen sonora
y hay un alba de sal
y espuma altiva
en tu cal de rumores agrupados.
Mar. Incansable mar,
acogedor de tantas derramadas ausencias,
pescador solitario de innumerables besos,
por la piel del amor,
escritos en el gozo de tu arena.
Sumisa eternidad
poseida por el alba de plata
de tu espuma sonora
que, a caballo de azul,
engendra tardes.




