Escuchad el silencio de los muertos
Al extenso dolor del 11 de marzo
Escuchad el silencio de los muertos.
Abrid el corazón a los heridos.
La sangre es una voz, un alarido
de viento oscuro, desolado y yerto.
Un paisaje de luto siempre abierto
a los alados mares del olvido
Un cauce de dolor en un latido
callado bajo el aire de un desierto.
Un tren de soledad atormentado
de miradas quemadas por el hielo
en este amanecer crucificado.
Un Madrid de pasión. Un negro velo
del dolor de la muerte enamorado
en la nada de un pájaro sin vuelo
LA VOZ DE LOS POETAS
En estos hechos de desgarro en los que los latidos del alma se aceleran de emocion contenida, la sangre serena del poeta se agita de dolor transparente y el verso eriza su piel oculta de silencios para amanecer a la luz de la palabra en un grito de lagrimas calladas.
Los poetas tenemos la obligación de acudir, con nuestro paisaje de versos, a estos horizontes oscuros de dolor y emoción, y levantar banderas de esperanza sobre páramos de odio y de muerte.
Mas que nunca, en estos dias de luto, de pesimismo colectivo tenemos
el deber de sacar a la luz la oculta humanidad del hombre.
Llamo a los poetas para que agiten sus versos en la esperanza de un mundo nuevo, libre de sangres derramadas, de vida y de ilusiones rotas por el odio. Llamo a los poetas para que abran ventanas de paz,, en un abril de pájaros alados de azul sobre una florecida y eterna primavera de amor y libertad.
Aquí esta este soneto de versos nacidos de la emocion de un negro amanecer. Catorce lágrimas de brisa oscura, Catorce rosas de pasion para el dolor extenso y desgarrado del 11 de marzo.



